EL PRÓLOGO:
-En el título figuras como autor de la portada. Y ahora te pediría que hicieras el prologo. Que tal?
-He visto tu correo al salir de la siesta, un estado especial a medio camino entre el sueño y el tour de Francia. Me he hecho un te de jengibre y limón con cubitos de hielo y he leído tu libro de un tirón. Hay muchos lugares comunes, recorren la ruta demasiados personajes que yo también conocí, leí, visité, canté… Hay un poso de añoranza en esos tiempos que recorres que comparto y que me impide hacer un juicio crítico. Se ve que dominas este oficio de tinieblas que es la escritura. Además ya te he dicho muchas veces en los viajes del Lovi al Juven Club que tienes un don para que los poetas, pintores, contadores de historias y tantas gentes de mal vivir compartan una caña con las personas corrientes que se toman un descanso en su ir y venir por los recuerdos, los anhelos y las preocupaciones. Me has abierto el apetito literario así que me voy a los billares a echar un pierde y paga con algún incauto mientras espero a que llegues. No creo que tardes. Desde el almacén de frutas de aquel verano hasta aquí no hace falta que cojas el tranvia.
-Hola colega: He encargado el diseño de la portada contraportada a un diseñador de Peru a través de Fiverr, inspirada en la foto que me mandaste. Ya te dire algo cuando me mande las primeras pruebas.
Por cierto, ¿Como va el prologo?
-Aquí tienes el prologo. Ya me contarás.
-Excelente prologo reavivando la idea del libro todo esta ahora en manos de un corrector mejicano. Vamos hacia delante.
-Me alegro que te guste. A ver que dice el corrector. ¡Viva Zapata!